| Piel con piel |
Es algo que se echaba de menos en Cáceres. Con una tradición de huertas centenaria, a nadie se le escapa que los productos de la huerta ya no saben a lo que sabían, y si encuentras algunos que sí, son incomprensiblemente caros. Esto es lo que llevó a los impulsores de Sámara S.L. a instalarse en otra tradicional zona de huertas de la ciudad y que todavía conserva las aguas de riego limpias: la denominada Vajondo o Valhondo, al pie de la umbría de La Montaña. Allí han empezado a cultivar todo tipo de hortalizas de temporada, respetando el medio ambiente, sin usar sustancias químicas de ningún tipo y para su venta directa al consumidor. Cebollas, puerros, espinacas, habas, guisantes, canónigos, rúcula, acelgas… han sido algunos de los productos que han tenido durante el invierno y la primavera pasada. Y ahora, tomates, patatas, lechugas, pimientos, berenjenas, calabacines, judías, pepinos, zanahorias… y una lista casi interminable de productos cultivados siguiendo las directrices de la agricultura ecológica. ¡Un festín para los sentidos!
Y de eso se trata, de que el consumidor visite y viva la huerta con los cinco sentidos, que pueda sentir en su piel el tacto de la fruta fresca, que la huela, que la vea, que la saboree mientras escucha a la naturaleza exuberante que le rodea… Una nueva forma de comprar que nos conecta con la tierra, que busca la tranquilidad, que nos habla de la responsabilidad de nuestros actos de consumo, y que pone en contacto directamente al consumidor y al productor, buscando una relación más justa entre ambos y en beneficio de ambos. Semanalmente, Sámara informa a sus clientes por correo electrónico sobre los productos de huerta que están en su punto óptimo de maduración. Y si un cliente no puede pasarse por la huerta, les hace su pedido a través de su web (subvencionada por la Junta de Extremadura y el FEDER), del Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla o del teléfono (691 222 512), y los chicos de Sámara le acercan los productos recién cogidos al punto de reparto que tienen en la ciudad o incluso a su propio domicilio. Una forma sencilla, cercana, de confianza y más barata (pues no hay intermediarios) de disfrutar de alimentos naturales, frescos y sanos al 100% en casa y de contribuir con ello al desarrollo local y a la conservación del medio ambiente. ¿Te animas? ¿Cómo llegar a Sámara?
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