| Concierto Desvan del Duende |
El pasado 26 de noviembre, El desvan del duende presentó su último disco, Increíble pero cierto, en el Gran teatro de Cáceres. Nuestro colaborador Raül Jurado, es amigo y fan del grupo, así que le mandamos al concierto para que entrevistara al grupo y nos escribiera algo sobre este. No te pierdas tampoco la entrevista a José Manuel Díez previa al concierto. El pasado 26 de Noviembre, “el duende” volvió a su desván, a las entrañas del Gran Teatro de Cáceres, con todo su séquito al completo: Josele Power, Marabunta Vivas, Antonio Rumbakey, Topillo Godin, Rocabily Jonson y Maliquena Mía como formación espécifica del grupo a la que se sumaron dos palmeros, un percusionista y la siempre acogedora colaboración en cualquier directo que se precie del grupo extremeño del cacereño Joaquín de la Montaña, “el señor del aire”. La noche empezó con la introducción de un show tipo circense que serviría a la postre para dar presentación al grupo. La actuación venía de la mano de dos jovenes cómicos que disfrazados de payasos, amenizaron los momentos previos a la subida del telón así como los breves descansos que el grupo hizo a lo largo de la noche entre bloque y bloque de canciones. Momento simpático que el público agradeció con ovación. Sobre las 21:30 aproximadamente sale a escena “El desván del duende”, con el típico escenario al que nos tiene acostumbrado, con tintes de circo, el caballito balancín de madera y el simpático gato de “los chinos” de piedra-papel-tijera que se pasó la noche pegando capones al graderío. Poco digeridas aún las nuevas canciones del disco “Increíble pero cierto” por el público asistente, en su mayoría jovenes, que esperaban el momento en que sonara alguna más conocida del disco anterior “Eres buena gente”, y así fue, cuando a la tercera va la vencida y empezaron los acordes de “El duende Manué”. Fue entonces donde empezó a vaticinarse una noche divertida, de fiesta y baile por parte del patio de butacas que con las canciones más rumberas abandonaban sus asientos para bailar despavoridos como aquelarre que clama al diablo ante la desesperación de los acomodadores del Gran Teatro que no sabían a quien orientar primero a su lugar de origen. El concierto mostró las dos caras del grupo extremeño, por otro lado las que siempre lo han caracterizado: una alegre, rumbera y festiva y otra más íntima, poética y sentimental, una de palmas y zapateo y otra de mecheros al aire y movimientos oscilantes de cabeza de izquierda a derecha o de derecha a izquierda dependiendo de los ideales del ejecutante. Una actuación muy acompasada y madura donde el grupo demostró estar a gusto con su buena gente y estar acostumbrado a los buenos ambientes y a la asistencia masiva de público y a saber estar y lidiar con el espectador haciéndolo partícipe del show en todo momento. Este disco de “El desván del duende” demuestra una madurez, sobre todo musical, fantástica, las letras siguen manteniendo la línea de los últimos años demostrando que el grupo cuenta con excelentes letristas y poetas, y la fusión de diferentes estilos musicales llevados al escenario de forma correcta. Rumba, funky, reagge y toques latinos con tintes de salsa y bossa nova hacen de este cóctel un gran conglomerado de buenas intenciones y mejores actuaciones que demuestran la evolución del grupo, así como la mejora en los arreglos musicales que han conseguido un sonido fantástico del disco en formato “compact disc”. Uno de los momentos más esperados de la noche, tratándose del lugar de los hechos, fue cuando a Josele Power no se le ocurrió mejor idea que salir ataviado a lo Angus Young con unas medias típicas del traje regional extremeño a interpretar “Macetas de colores”, como era de esperar se desató la histeria colectiva y el Gran Teatro cantó al unísono la popular letra conocida como “el himno del 2016”. Y más diversión, y más disfraces: Alaska, King África..en fin, notas de humor que mantenían al público en todo momento unido visualmente con los músicos. Y el fin de fiesta con la última canción del disco “Señales de humo”, una muy buena canción a lo reagge y que remataron enlazando con el archiconocido estribillo de Police “So lonely” que desató la euforia en el patio de butacas. Y antes de la bajada del telón y con una música circense muy alegre, todos los componentes del grupo realizaron una especie de coreografía muy simpática, algo arrítmica en su ejecución pero como esto no era Fama “que se metan su técnica por el culo”. Otra noche más para recordar de “El desván del duende”. No te pierdas tampoco la entrevista a José Manuel Díez previa al concierto. Agrega tu comentario |